ARQUITECTURA DIGITALIZADA

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José Alfredo Sarrazin

Para mi, la arquitectura del futuro tiene mas que ver con diseñar estrategias que con diseñar arquitectura, tiene que ver con estrategias donde tomamos en cuenta las decisiones políticas, donde tomamos en cuenta los planes de infraestructura, los planes urbanos, toda la cuestión que va a rodear el proyecto donde estamos trabajando y entre mas podamos vincular todas estas cuestiones el proyecto va a ser mucho mas rico.” – Michel Rojkind

Palabras mencionadas por el arquitecto en un spot publicitario que hace para la compañía electrónica Hp. Llama mucho la atención que en dicho spot, cuyo propósito es dar publicidad al equipo electrónico multifuncional Hp DesignJet, se dediquen solamente veinticinco segundos de los más de cuatro minutos de duración del vídeo a hablar sobre el producto a promocionar y que el resto del tiempo se nos muestre una biografía del arquitecto para dar a conocer su manera de pensar sobre la arquitectura, enfatizando en su utilización de los medios digitales.

Michel Rojkind, arquitecto mexicano de ascendencia judía, es uno de los arquitectos que forma parte de la nueva era digital. Esta era ha establecido un gran vínculo entre lo proyectado y lo construido, con una muy fuerte relación entre los primeros bocetos que conlleva un proyecto y el resultado final de éste ya que nos permite mostrar el avance por etapas, desde el programa, el lugar, método constructivo, su estructura, materiales y de una manera totalmente gráfica y más atractiva para el ojo humano.

Dicho método también refuerza la manera de introducir al arquitecto en la construcción del propio edificio, ya que permite no solamente pensar en el diseño sino también ver de manera gráfica el tipo de estructura que se empleara para el edificio. Nos permite asimismo tener una precisión más exacta al saber la cantidad de los materiales a utilizar y tener un mejor manejo de presupuesto para el cliente.

Como podemos comprobar bastantes son los beneficios que nos ofrece la arquitectura digital, algo que nos podría llevar a pensar que la arquitectura del futuro va por buen camino y que aquello que se está implementando en la actualidad es la respuesta a los problemas a resolver que nos depare el futuro. Pero, si esto fuera cierto, ¿por qué la arquitectura construida del presente es tan criticada? ¿Por qué muchos de los edificios mas emblemáticos de la época reciente han sido un fracaso? ¿Tiene acaso esto alguna relación con la utilización de la tecnología?

Como una frase y opinión personal pienso que “la arquitectura entre más sencilla y natural es mejor.” Con el uso de la tecnología digital y constructiva, las barreras que tenemos para representar un proyecto y trasladar lo que pensamos a la vista de las demás personas se han vuelto cada vez más nulas, afirmando la premisa de que si lo podemos imaginar lo podemos construir. Esto es un arma sumamente peligrosa, ya que de la misma manera que puede ser utilizada de la mejor manera y hacer posible la construcción de edificios que en tiempos pasados ni siquiera imaginasen que pudieran ser de gran utilidad para la humanidad, puede usarse también de manera engañosa y vender una propuesta que en el mundo virtual es la ideal y terminar funcionando de mala manera en la realidad.

Si a la utilización de este método le agregamos un cliente sin dirección, las influencias necesarias, un presupuesto con recursos bastos, un arquitecto con poco sentido de ética y una ciudad que permita que le pasen por encima, éste se convertirá en la peor manera de utilizar la arquitectura en contra del mundo.

Un claro ejemplo de esto es el complejo arquitectónico situado en Santiago de Compostela de la Ciudad de la Cultura, diseñada por Peter Eisenman en el año 1999. Un conjunto de edificiosde magnitud monumental pensados para convertirse en el icono de la ciudad de cara al nuevo milenio. Entre los once participantes que tomaron parte en el concurso, Eisenman destacó por la impresionante manera de presentar su proyecto y el discurso que ofreció, apoyándose en el Guggenheim de Bilbao y proponiendo crear un ícono equiparable en Santiago. La ciudad quedó impresionada con el proyecto y esperanzada en que traería un cambio radical.

Según un articulo publicado en El País el 12 de noviembre del 2011: “Cuando se colocó la primera piedra de la edificación se estimaba que el costo de ésta seria de 108 millones de euros, menos que los 126,5 del Guggenheim, el proyecto estaría terminado en tres años y ocuparía una extensión de 60.000 metros cuadrados. Hoy ya van invertidos más de 400 millones de euros, se han construido solamente cuatro edificios de los seis pensados, se ha ocupado una extensión de 148.000 metros cuadrados y todavía no se tiene una fecha para la culminación del complejo“.

La incorporación de los medios digitales para el diseño de los proyectos en la actualidad ya es un hecho y es nuestro deber utilizarlos e incorporarlos en nuestro trabajo de tal manera que lo complemente para poder llegar a un mejor y más preciso resultado  y no caer en el grave error de dejar que la tecnología nos vuelva a nosotros un complemento de su diseño.

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